Un regulador de tubo de oxígeno es un dispositivo mecánico que se conecta a un cilindro de oxígeno comprimido y tiene como función principal reducir y controlar la presión del gas antes de que sea administrado al paciente o equipo médico.
A nivel técnico, cumple tres funciones críticas:
1. Reducción de presión
El oxígeno dentro del cilindro puede estar a presiones muy altas (hasta 200 bar). El regulador disminuye esa presión a un nivel seguro y utilizable (generalmente entre 2 y 5 bar), evitando riesgos en la administración.
2. Control de flujo
Incorpora un sistema de caudalímetro (flowmeter), que permite ajustar el flujo de oxígeno en litros por minuto (L/min), típicamente en un rango de 0 a 15 L/min para uso médico estándar. Esto es clave para adaptar la terapia a la necesidad del paciente.
3. Monitoreo de presión
Incluye uno o dos manómetros:
- Uno indica la presión interna del cilindro (contenido restante).
- Otro puede mostrar la presión de salida regulada.
Características:
Material: Piezas internas de latón y superficie de aluminio.
Peso: 290g
Presión de salida: 50 psi fija.
La presión de salida de flujo cumple con el estándar médico: 0-6 lpm. Se pueden seleccionar varios tipos de conexión de entrada. Nieveles de presión que se pueden seleccionar: 0 / 0.25 / 0.5 / 0.75 / 1 / 1.5 / 2 / 2.5 / 3 / 4 / 5 / 6
